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Escrito por Administrator
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martes, 28 junio 2005 15:28 |
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Como era temprano y el sol aun resplandec?a sus ?ltimos rayos sobre el horizonte acordamos tomar algo en la habitaci?n, as? que mientras que yo me dirig?a al bar por unas bebidas, vi como Claudia era tomada de la mano por el Doctor Mart?nez mientras que mi hija Jimena era llevada por el Doctor Jim?nez. Ambas parejas entraron al elevador que los conducir?a a la suite y presencie, mientras que la puerta se cerraba en frente mi?, como las manos del doctor Jim?nez, llevadas por la tentacion y el deseo, se posaban sobre la cintura de Jimena y bajando, le acariciaban su formidable trasero.
Creo que me demore entre siete a diez minutos, mientras que la atractiva bartender, con su corta minifalda, preparaba los cocteles. Sub? con las bebidas y al entrar la tarjeta que me permit?a abrir la puerta de la suite, escuche quejidos y gemidos. La puerta se abri? y entre colocando las copas sobre la mesa de la entrada.
Pense que inicialmente saldriamos a dar una vuelta por la ciudad y luego a cenar, pero los Doctores, bastantes excitados de ver los moldeados cuerpos de mi esposa y mi hija, no dieron espera.
En frente mi? estaba el Doctor Mart?nez, aun con su ropa puesta, sentado c?modamente sobre el sill?n de la sala. Sentada de frente a el sobre su abdomen estaba mi esposa Claudia con sus piernas entreabiertas. La parte superior del ajustado vestido de ella estaba ca?da y sus dos tirantas reposaban sobre su cadera. Por supuesto, las dos deliciosas tetas de mi esposa estaban siendo adoradas por la boca del Doctor Mart?nez mientras que sus manos recorr?an una y otra vez la parte baja del vestido acariciando el culo de ella. El Doctor creo que no se dio cuenta de que yo entre a la suite ya que al parecer su mente estaba ocupada disfrutando de esos dos ricos pechos y sus manos buscaban afanosamente la tanga de Claudia.
Me controle para no salirme de casillas y me dirig? a la suite. All? estaba Jimena tirada sobre la cama mientras que el Doctor Jim?nez a un lado de ella la acariciaba con sus manos. Al igual que su madre, el le bajo la parte superior del vestido y esos dos espectaculares pechos quedaron solo para su lengua, su boca y sus ojos. La otra mano del Doctor acariciaba su deseable trasero. Ella volteaba su cara hacia un lado expresando su desagrado de tener a un hombre de 45 a?os encima de ella, tocandole su culo y lamiendole sus tetas.
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Ultima modificación ( jueves, 09 noviembre 2006 21:23 )
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