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Página 1 de 3 El verano pasado decid? ir con mi mujer a una playa nudista, mi mujer hab?a hecho alguna vez top-less en la playa, la verdad es que me cost? convencerla pero al final lo consegu?.
Mi mujer es una de esas mujeres que va llamando la atenci?n por ah? ya que tiene un cuerpazo de impresi?n y est? muy bien dotada. Despu?s de pasar la ma?ana en el coche llegamos a nuestro destino, extendimos nuestro tenderete y nos acomodamos sobre la arena. La gente acampaba desnuda por la playa, la mayor?a eran extranjeros que ven?an con sus familias a la playa, en la playa hab?a muchos m?s hombres que mujeres de las cuales muchas pasaban los cincuenta. Asi es que como cab?a esperar mi mujer era el foco de atenci?n de todos los hombres de alrededor que esperaban ansiosos a ver como ella se quitaba la ropa, ella al verse tan observada me dijo que no?pensaba?quitarse nada, mi?salida fu? que a mi me gusta presumir de la mujer que tengo, me gusta ver como todos se mueren de la envid?a de ver lo bien dotada que esta, asi es que le dije a ella que estabamos haciendo el rid?culo, que en las playas nudistas si no se desnuda uno se tiene que ir, de manera que para calmarla me quit? el la ropa de ba?o, ella se fue despojando poco a poco de la parte de arriba del bikini, hasta que dej? sus pechos al descubierto, todos los hombres miraban a mi mujer atontados, alguno se tuvo que dar la vuelta al ver que su polla empezaba a endurecerse.{mospagebreak}
Yo le dije a mi mujer que estaba muy bien que continuase, despu?s de insistirle un rato ella acept? dici?ndome que no le hac?a gracia. De modo que ella sigui? y se quit? la braguita del bikini,dej? a relucir una rajita?de lo m?s bonito y recortadito, vi como ella no paraba de mirar a un alem?n que estaba al lado, la verdad es que era un chico joven con un gran aparato, ?l no paraba de tontear con mi mujer mientras ella no hac?a m?s que provocarle ense??ndole de pleno sus enormes pechos, al cabo de un rato se nos present? y nos dijo si se pod?a poner a nuestro lado ya que se encontraba s?lo. Yo?acepte y ?l se puso al lado de mi mujer, los dos empezaron a hablar mientras yo notaba que mi mujer estaba poniendo a cien al chico con sus posturas, al cabo de un rato mi mujer le pidi? a Hans que le pusiera crema aprovechando que yo estaba tomando el sol con los ojos cerrados, ?l abri? la crema y empez? a extend?rsela por la espalda, poco a poco fue cogiendo confianza y ante la pasividad de mi mujer empez? a subirle las manos por los costados, yo estaba realmente excitado puesto que no me entraba en la cabeza lo que mi mujer estaba dej?ndose hacer, el alem?n que se llamaba Hans que empez? a restregar la crema por las tetas de mi mujer que no hac?a m?s que cerrar los ojos mientras que con su mano derecha manoseaba el pene?mojado?de Hans.
Mi mujer se dio la vuelta, abri? la crema y se la empez? a untar sobre?el pene de Hans, su aparato iba cogiendo unas proporciones extraordinarias ante los ojos de mi mujer que no cesaba de mirar at?nita la enorme?pinga que ten?a entre sus manos. Mi mujer le dijo a Hans si quer?a ba?arse con ella, ?l?acepto y se metieron en el agua. All? las aguas cristalinas dejaban entre ver como mi mujer agarraba?el pene?de Hans y se la acariciaba, mientras Hans estaba meti?ndole el dedo a mi mujer en la vagina, de repente mi mujer se acerc? a ?l simulando que jugaban apret? sus dos grandes tetas contra su robusto pecho, el interpret? lo que mi mujer deseaba asi es que la tom? por la cintura y le clav??su pene?hasta el fondo de sus entra?as mi mujer no pod?a ocultar la cara de placer aunque intentaba disimularla para que nadie se percatara de que estaba siendo penetrada, Hans se sumergi? con ella hasta que el agua les lleg? al cuello,all? empez? a sobarle las tetas, ten?a los pezones erectos debido a la excitaci?n y a la temperatura del agua, mi mujer apretaba sus manos contra sus tetas d?ndole a entender que no las soltase. Mi mujer decidi? que yo ya hab?a visto bastante y me dijo que se iba con Hans a ver la otra parte de la playa, a si es que se vistieron y se fueron caminando por la ladera de la?playa que conduc?a hasta la parte opuesta de donde estabamos, por supuesto yo les segu? para ver que hac?a mi mujer. |