Me presento, me dicen Negro, y tengo 36 años. Lo que voy a narrarles sucedió hace exactamente 3 horas.
Trabajo en dos escuelas haciendo el mantenimiento de sus salas de informática pero como el sueldo no alcanza, me desempeño como taxista los fines de semana.
Hace unas 5 horas se recibió una llamada en la central, solicitando un vehículo para las 22:45 de hoy. El viaje consistía en llevar una señora (a quien llamare Silvia) desde su casa en un poblado cercano (unos 15 kilómetros) hasta la central de colectivos de larga distancia de mi ciudad. Hasta aquí, nada nuevo, lo llamativo llegaría más tarde.
Aproximada mente a las 22:30 me indican que debería cubrir aquel pedido, por lo que me dirigí al garaje y subiéndome al vehículo me dirigí al domicilio indicado.
Una vez allí, sale de su casa una dama rubia de unos 45 años con la vestimenta propia de quien habrá de recorrer una larga y tediosa distancia. No lucía en lo más mínimo atractiva. Cargaba 2 bolsos de gran porte y una pequeña mochila de mano.