La extensión de sus largas y bien formadas piernas, llegando hasta sus nalgas fenomenales, dando pequeños mordiscos, posando mi lengua justo en el centro de su espalda, subiendo y bajando desde las nalgas hasta la nuca. Sus piernas se abrieron ante mí invitándome a beber de ese elixir maravilloso, mi lengua jugueteaba con su escurridizo clítoris mientras mis dedos cavaban en su estrecha piel. De pronto sin decirme nada se levanto y me tumbo en la cama, se puso casi sobre mi y empezó a mamarme, WOW nunca nadie lo había echo así, cambiamos de posición para esta vez montar un 69 no soporte mas, estaba apunto de estallar, le dije que se quitara para no ensuciarla y me dijo que quería tragarlo explote dentro de su boca y cuando hubo probado un poco saco mi pene de su boca para recibir el faltante en su cara, la vista de su rostro y su boca llenos de mi semen incremento mi excitación.
Cambiamos de posición quedando esta vez ella sobre la cama boca abajo la arrastre hasta la orilla de la cama, para imitar una posición que había visto en una revista algunos días atrás, ya en el borde de la cama la tome por la piernas, tratando de abrirlas al máximo y la jale hacia mí, la penetración fue un poco difícil, por que ella es muy estrecha y yo ancho, pero poco a poco logre entrar, su paredes estaban dilatadas al máximo, y yo podía sentir en mi miembro invasor las palpitaciones de su sexo, solo podía escuchar sus gemidos y mi agitada respiración, me pedía cada vez mas fuerte y mas rápido, hasta que ya no pude mas y explote dentro de ella, caí casi sin fuerzas sobre ella, pero no era suficiente queríamos mas, así que tras un ligero descanso, la coloque otra vez en la orilla de la cama, esta vez poniendo una almohada bajo su cadera, y con sus piernas en mis hombros, esta vez la penetración fue mucho mas fácil y profunda, entre en ella de un solo empuje, y un suspiro involuntario escapo de su pecho generando un ligero gemido. Ella ya se había corrido algunas veces, sus ingles y la cama estaban mojadas, muy pronto entramos en ritmo, y el movimiento unísono de nuestros cuerpos producía ruidos extraños jajajajaja. Mis embestidas eran cada vez mas fuertes y profundas, una oleada de placer recorría nuestros cuerpos, y terminamos una vez mas, esta vez al mismo tiempo, ella me apretó contra si con las piernas muy fuertemente.