|
Página 21 de 24
Se dio vuelta y fue caminando hasta el colchon, arqueo la espalda, abrió un poco las piernas, y se levanto un poco el vestido dejando al descubierto la mitad de su precioso culo. Los miró, saco la lengua para mojarse los labios y les preguntó
- ¿Les gusta mi colita?, ¿quieren verla toda? - Por supuesto señora, pero espere que nos saquemos los pantalones, asi nos hacernos una buena paja con ese culito hermoso, contesto Ruben.
Así lo hicieron, se desnudaron por completo y dejaron ver dos miembros muchos mas grande que el mío y que estaban a punto de estallar. Cuando mi mujer dio vuelta la cara y vió terribles pingas no pudo evitar emitir un gemido de placer que hizo que Rubén me comentara:
- Me parece que a su mujer no solo le gusta que la miren sino tambíen ver pijas grandes. - ¿es cierto eso mi amor?, le pregunté.
Marcela no contestó, pero se notaba en la cara que les había gustado, y que había llegado a un grado de calentura tal que casi de un tirón se arranco el vestido quedando solo con la tanguita negra que apenas le cubría el culo. Se puso en cuatro en el colchon, bajo la espalda y les entrego una fabulosa vista de su colita, mientras se metía un dedo en la conchita y preguntaba:
- ¿Les calienta mucho verme asi? - La verdad me calienta que sea tan puta señora, contesto Sergio. - ¿No tiene ganas de sacarse la bonbachita y mostrarnos el agujerito?, preguntó Ruben. - ¿Me dejas mi amor que les muestre el agujerito a los señores?, me preguntó, mientras movia el culo para adelante y para atrás. - Su marido le deja hacer lo que tenga ganas y como se que tiene ganas que alguno de nosotros le saque la tanguita, yo no voy a hacerla desear, le dijo Ruben. |