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Escrito por Administrator
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11.08.2006 |
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Página 8 de 18 Descubro un mundo de placer diferente, extraño, seductor. Me limpio con una toalla y me visto, no me quiero duchar porque ya es muy tarde. Me pagan lo pactado y me piden que regrese al otro día a continuar con las clases de Alexis… Me voy convencida de no regresar nunca más. Llego a mi casa a las 22:40 y por suerte mi esposo no había llegado, por lo que me doy un baño relajante y lo espero para cenar. Esa noche follo con él como una poseída, quedando muy caliente hasta que él no puede más y termino masturbándome varias veces antes de dormir. Me quede pensando sobre lo sucedido por la tarde hasta que me dormí. Al día siguiente, a las dos de la tarde, toco el timbre en la casa de Alexis y me abre el padre, que me presenta a tres amigos que estaban jugando cartas con él. Tomás viene de la terraza con dos amigos y me dice que me acompañan hasta el dormitorio de Alexis. Cuando vamos cruzando el pasillo de su casa escucho que los hombres se levantan de la mesa. Al llegar al dormitorio me encuentro a Alexis con un amigo y en lugar de la cama había en el suelo dos colchones… "No, con tantos no, por favor...."- les dije atónita. Por respuesta, me empujan a los colchones y son muchos los que se dedican a desvestirme, tocarme, besarme. Esa tarde me follan todos y varias veces (sobre todo Alexis porque estaba enamorada de esa polla y el aguante que tenía el chico). Soy un juguete sexual que se deja hacer de todo y es incontable las veces que me corrí. Por lo menos una vez a cada uno le tomé la leche y tragué todo lo que pude. Me follaron en todas las posiciones que se les podían ocurrir y, en ningún momento de las seis horas que duró la orgía tuve menos de dos vergas dentro. Del culo y la concha me salía la leche en forma continua, mientras que mi cara, mi pelo, mi espalda, mis tetas, mis piernas, todo mi cuerpo estaba bañado en leche y todo pegajoso.
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Ultima modificación ( 21.11.2006 )
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